La principal reacción de los empresarios cuando reciben demandas laborales es de sorpresa. Les cuesta creer que un trabajador tuvo el atrevimiento de demandarlos, porque lo ven como algo totalmente injusto.

Lo interesante es que, el trabajador precisamente está demandando porque sintió que fue tratado de forma injusta, y mediante la demanda busca compensar el daño que se le causó.

Obviamente existen miles de panoramas y siempre hay excepciones a la regla, por ejemplo, es bien sabido dentro del medio laboral, que algunos empleados ven a las demandas laborales como un negocio, y cada oportunidad que se presenta buscan iniciar un litigio para obtener un beneficio, sin embargo, éste tipo de situaciones son las menos.

En éste artículo vamos a explicar cuáles son los tres principales motivos por los cuales un trabajador demanda a su patrón, y qué puede se puede hacer para prevenirlo.

El trabajador desconoce el motivo de su despido

Imaginemos este panorama, un empleado que al principio tenía un desempeño ejemplar, con el paso de los meses empieza relajar su desempeño, por ejemplo, comienza a llegar cinco minutos tarde, disminuye un poco su rendimiento y sale al término de su jornada cuando antes acostumbraba quedarse un poco de tiempo extra.

El patrón, evidentemente se da cuenta de este comportamiento y se molesta, porque siente que ya no está comprometido y que no se merece el salario que está ganando.

Entonces llega un momento en el que decide separarlo de la empresa, porque su desempeño laboral ha bajado.

El trabajador siente que fue despedido injustamente, y acaba presentando una demanda laboral.

¿Quién tuvo la culpa?

Si bien el trabajador disminuyó su rendimiento, es el patrón quien debe hacer un seguimiento muy cercano de su comportamiento e indicarle cuando algo no le parece.

Si llega tarde hay que hacérselo saber, o amonestarlo; de igual forma si baja su productividad es necesario platicar con él para saber qué le está afectando, ya que pudiera estar pasando por una situación personal complicada, o bien, quizá algo en el ambiente de trabajo le está repercutiendo.

Recomendación

Lo importante, es siempre dar un seguimiento cercano a la conducta de los empleados, para esto recomendamos:

  1. Desde que el trabajador es contratado, informarle claramente sobre aquellas conductas que no están permitidas.
  2. Dar seguimiento a las infracciones que cometa, es decir, informarle cuando cometa alguna, o penalizarlo, según sea la gravedad.
  3.  Al momento de despedirlo, mostrarle que es él quien ha generado su despido por acumular cierto número de infracciones.

Esto ayudará mucho para negociar el finiquito de la persona.

Hostigamiento

para que renuncien, cuando ya no son deseados como empleados.

De forma que, se asignan más funciones, se le cambia de puesto, de lugar de trabajo, se le obliga a trabajar horas extras, etc.

Sin embargo, este tipo de acciones son por completo ilegales, ningún empleado puede ser cambiado en sus condiciones de trabajo sin su consentimiento, por lo que, si la persona que está siendo hostigada acude a asesorarse con un abogado laboralista, lo más seguro es que simplemente deje de acudir a trabajar y posteriormente presente una demanda, afirmando que fue despedido.

Lo único que necesita un trabajador para presentar demandas laborales, es decir que fue despedido, aunque realmente no haya ocurrido.

Recomendación

  1. No realizar ésta estrategia, definitivamente pone a la empresa en un gran riesgo demandas laborales.
  2. Seguir la sugerida del punto anterior, es decir, dar seguimiento puntual a la conducta y desempeño del trabajador, para tener elementos suficientes de despido, en caso de necesitarse.

Ofrecer una cantidad muy baja de liquidación por despido

Puede parecer obvio, pero muchas empresas despiden de manera injustificada a un trabajador, y después le ofrecen una cantidad muy inferior de liquidación, con la esperanza de que acepte.

Toda persona puede saber fácilmente cuánto le corresponde de liquidación, ya sea porque acuda a la Procuraduría de Defensa del Trabajo, marque por teléfono a un abogado para le informe, o simplemente consulte en internet.

Por lo tanto, si se le ofrece una cantidad muy baja, es casi seguro que demande.

Recomendación

  1. Indemnizar a un trabajador que es despedido es inevitable, así que se recomienda formar un fondo destinado a éste rubro, de forma que no impacte en la economía de la empresa.
  2. Negociar con otros bienes. Si no se tiene dinero suficiente para indemnizar, se puede ofrecer una carta de recomendación, producto de la empresa, o algo más que sea de interés para el trabajador.

Evita demandas laborales innecesarias

Finalmente, en Troya Consultores creemos que la mejor estrategia es ser claros y transparentes con los empleados y buscar siempre una estrategia donde ambas partes se vean beneficiadas, ya que, si el trabajador presiente que ha sido tratado de forma injusta, sin duda alguna buscará un abogado para demandar.

Contamos con más de 10 años de experiencia en litigio laboral y manejo efectivo de personal, en la ciudad de Chihuahua, por lo que podemos ayudar a su empresa a implementar la mejor estrategia para prevenir un conflicto laboral.

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